Infantil
Había una vez un patito llamado Pablo, que vivía felizmente en un hermoso lago rodeado de otros animales. Pablo era un pato curioso y siempre estaba ansioso por aprender cosas nuevas.
Un día soleado, mientras nadaba en el lago, Pablo notó que dos patitos llamados Juan y Carlos siempre estaban juntos. Parecían ser los mejores amigos y se cuidaban el uno al otro de una manera especial.
Intrigado por esta relación, Pablo decidió acercarse y preguntarles qué los hacía tan cercanos. Con inocencia, les preguntó: «¿Por qué siempre están juntos? ¿Son hermanos?». Juan y Carlos sonrieron y explicaron que, aunque no eran hermanos, eran algo más que amigos. Eran pareja y se amaban mucho.
Pablo, sorprendido pero interesado, les preguntó cómo se sentían al ser pareja. Juan y Carlos le dijeron que el amor era un sentimiento maravilloso que no tenía reglas y que podía surgir entre diferentes tipos de personas. Les explicaron que, al igual que ellos, había parejas de patos formadas por dos machos o dos hembras, y que eso era completamente normal.
Pablo asimiló la información y sintió una gran admiración por Juan y Carlos. Aunque nunca había considerado esa posibilidad antes, ahora entendía que el amor no tenía límites y que cada pato tenía derecho a amar a quien quisiera.
A partir de ese día, Pablo se convirtió en un gran defensor de la diversidad y el amor sin prejuicios. Comenzó a compartir su historia con los demás animales del lago, enseñándoles que el amor podía manifestarse de muchas formas y que no debían juzgar a los demás por sus elecciones de pareja.
Con el tiempo, el lago se convirtió en un lugar lleno de respeto y aceptación, donde todos los patos y animales podían ser ellos mismos y amar libremente. Pablo, el patito curioso, había aprendido una valiosa lección sobre el amor y la diversidad, y su inocencia había contribuido a crear un lugar más comprensivo y acogedor para todos.
Esta fábula nos enseña que el amor y la aceptación no tienen fronteras y que la diversidad es algo hermoso. Nos recuerda la importancia de tratar a los demás con respeto y comprensión, sin importar sus diferencias, y de aprender a valorar y celebrar la diversidad en todas sus formas.

