
Si eres amante de las plantas de interior y quieres mantenerlas siempre saludables, el riego por inmersión puede convertirse en tu mejor aliado. Este método no solo es fácil de aplicar, sino que también ofrece grandes beneficios para tus plantas. En esta nota, te contamos todo lo que necesitas saber: cómo hacerlo, sus ventajas y los puntos clave para que tus plantas prosperen.
¿Qué es el riego por inmersión?
El riego por inmersión es una técnica de hidratación donde la planta absorbe agua directamente desde la base de su maceta. Consiste en sumergir la maceta en un recipiente con agua durante un tiempo determinado, permitiendo que el sustrato y las raíces absorban el agua necesaria de forma uniforme y controlada.
¿Cuáles son los beneficios del riego por inmersión?
- Evita el exceso de riego: al absorber solo la cantidad de agua que necesita, reduces el riesgo de encharcamientos y pudrición de las raíces.
- Hidratación uniforme: este método permite que el agua llegue a todo el sustrato, evitando que queden zonas secas.
- Ideal para suelos compactos: si el sustrato está muy seco o compactado, la inmersión facilita que vuelva a absorber agua eficazmente.
- Previene hongos en las hojas: al no regar desde arriba, reduces la humedad en la superficie de la planta, lo que disminuye el riesgo de enfermedades fúngicas.
- Ahorro de agua: aprovechas mejor el agua, ya que solo se utiliza la cantidad necesaria y no hay desperdicios.
- Fácil de controlar: es perfecto para quienes tienen poco tiempo o temen regar en exceso o en defecto.
¿Cómo realizar el riego por inmersión paso a paso?
¿Cuándo usar esta técnica?
El riego por inmersión es ideal para:
- Plantas con sustratos muy secos o compactados.
- Plantas que prefieren que sus hojas se mantengan secas, como las violetas africanas.
- Días en los que no tienes tiempo para regar una por una desde arriba.
- Suelos que drenan demasiado rápido y necesitan hidratación uniforme.
Consejos y precauciones
- No abuses del riego por inmersión: aunque es muy útil, no debe ser la única forma de regar tus plantas, ya que algunas necesitan oxigenación extra en las capas superiores del sustrato.
- Cuidado con los excesos: no dejes la planta sumergida más tiempo del necesario, ya que puede causar pudrición de las raíces.
- Atención al tipo de agua: evita usar agua con demasiada sal o cloro. Si es posible, utiliza agua filtrada o deja reposar el agua del grifo antes de usarla.
- Adáptalo a cada planta: no todas las especies responden igual al riego por inmersión. Infórmate sobre las necesidades específicas de tus plantas.
El riego por inmersión es una herramienta efectiva y sencilla para mantener tus plantas de interior bien hidratadas y saludables. Al aplicarlo correctamente y con moderación, podrás disfrutar de hojas más verdes, flores más vibrantes y un hogar lleno de vida. ¡Anímate a probarlo y dale a tus plantas el cuidado que merecen!


