
Las flores comestibles han sido utilizadas desde la antigüedad por su sabor, aroma y propiedades nutricionales. Cultivarlas en tu huerta es una forma divertida y deliciosa de diversificar tu cosecha. Además de aportar color y sabor, muchas de ellas atraen polinizadores y ayudan a mantener un ecosistema equilibrado en el huerto. Aquí te cuento cuáles son las mejores opciones y cómo usarlas.
1. Caléndula (Calendula officinalis)
Sabor: ligeramente picante, recuerda al azafrán.
Usos: añade pétalos a ensaladas, sopas, arroces o para decorar pasteles. También se usa para preparar infusiones medicinales.
Cómo cultivarla:
- Prefiere pleno sol y suelos bien drenados.
- Siembra directa en primavera o principios de otoño.
- Florece abundantemente durante todo el año en climas templados.
Consejo extra: retira las flores marchitas para prolongar la floración.
2. Capuchina (Tropaeolum majus)
Sabor: picante y ligeramente dulce, similar al berro.
Usos: las flores, hojas y semillas son comestibles. Añádela a ensaladas, salsas o utilízala para decorar platos.
Cómo cultivarla:
- Prefiere suelos pobres y bien drenados.
- Siémbrala en primavera; crece rápido y requiere poco mantenimiento.
- Tolera semisombra, aunque florece mejor a pleno sol.
Consejo extra: las semillas verdes se pueden encurtir y usar como sustituto de las alcaparras.
3. Borraja (Borago officinalis)
Sabor: fresco, similar al pepino.
Usos: las flores azules son perfectas para decorar ensaladas, postres o bebidas.
Cómo cultivarla:
- Se adapta bien a suelos pobres y prefiere pleno sol.
- Siembra en primavera y mantén el sustrato húmedo.
- Se naturaliza fácilmente y atrae muchos polinizadores.
Consejo extra: añade las flores a cubitos de hielo para dar un toque especial a tus bebidas.
4. Pensamiento (Viola tricolor)
Sabor: dulce y suave, con un toque herbal.
Usos: decora ensaladas, tartas, cócteles y postres. También se utiliza en repostería para hacer flores cristalizadas.
Cómo cultivarla:
- Prefiere climas frescos y semisombra.
- Siémbrala en otoño para disfrutar de flores durante todo el invierno y primavera.
- Riega regularmente para mantener la planta sana.
Consejo extra: las flores cristalizadas con azúcar son un clásico en la repostería gourmet.
5. Flores de calabaza (Cucurbita spp.)
Sabor: suave y dulce, con un toque vegetal.
Usos: rellenas de queso, rebozadas y fritas, en sopas o en tortillas.
Cómo cultivarla:
- Cultívala junto con tus calabazas, calabacines o zapallos.
- Prefiere suelos ricos en materia orgánica y pleno sol.
- Cosecha las flores masculinas (las que no forman fruto) para no reducir la producción de calabazas.
Consejo extra: no las dejes demasiado tiempo después de recogerlas, ya que se marchitan rápido.
6. Lavanda (Lavandula angustifolia)
Sabor: floral, con un toque dulce y ligeramente amargo.
Usos: se usa para aromatizar galletas, infusiones, helados y vinagretas.
Cómo cultivarla:
- Prefiere suelos secos y bien drenados, con exposición a pleno sol.
- Riégala moderadamente y poda después de la floración para mantener su forma.
Consejo extra: úsala con moderación en la cocina para evitar que el sabor sea demasiado fuerte.
7. Manzanilla (Matricaria chamomilla)
Sabor: dulce y suave, con notas de manzana.
Usos: ideal para infusiones relajantes, pero también se puede añadir a ensaladas o usar como decoración en postres.
Cómo cultivarla:
- Prefiere pleno sol y suelos bien drenados.
- Siémbrala en primavera y mantenla ligeramente húmeda.
- Cosecha las flores cuando estén completamente abiertas.
Consejo extra: seca las flores para conservarlas y preparar infusiones durante todo el año.
8. Rosa (Rosa spp.)
Sabor: dulce y ligeramente afrutado, con un toque floral intenso.
Usos: pétalos en ensaladas, mermeladas, infusiones, jarabes y postres.
Cómo cultivarla:
- Elige variedades no tratadas con pesticidas.
- Prefiere suelos ricos y bien drenados, con riego moderado.
- Poda regularmente para favorecer la floración.
Consejo extra: las rosas más aromáticas son las mejores para usos culinarios.
Incorporar flores comestibles en tu huerta es una forma deliciosa y creativa de darle vida a tus recetas. Además de su belleza, muchas aportan vitaminas, antioxidantes y propiedades medicinales.
¿Has probado alguna de estas flores en tus platos? ¡Anímate a cultivarlas y experimenta con sus sabores y usos!


