Enero no siempre es amable con las plantas. Entre cambios de temperatura, riegos desordenados, visitas, viajes o simples descuidos, muchas terminan el inicio de año estresadas, tristes o “apagadas”.
Si ves hojas amarillas, tallos caídos o sustrato siempre húmedo, respira:
la mayoría de las plantas sí se puede recuperar.
En Blog Lenteja creemos que cuidar plantas no es hacerlo perfecto, sino aprender a acompañarlas cuando algo no salió como esperábamos.

Primero: aprende a leer lo que tu planta te está diciendo
Antes de hacer cambios drásticos, observa.
Algunos signos comunes después de diciembre:
- hojas amarillas o con manchas
- hojas blandas o caídas
- crecimiento detenido
- sustrato muy húmedo o compacto
No todo es enfermedad. Muchas veces es estrés ambiental.
Daño por frío: qué hacer y qué no
Las bajas temperaturas pueden afectar incluso plantas de interior.
Señales comunes
- hojas ennegrecidas o translúcidas
- bordes secos
- caída repentina de hojas
Qué hacer
- Mueve la planta a un lugar protegido del viento y corrientes
- Evita ventanas que se enfrían por la noche
- Retira solo las hojas completamente dañadas
No podes en exceso ni fertilices “para ayudar”.
Exceso de riego: el error más común de enero
En invierno:
- el agua tarda más en evaporarse
- las raíces respiran menos
- el sustrato se mantiene húmedo por más tiempo
Señales claras
- hojas amarillas desde abajo
- tallos blandos
- olor a humedad o tierra “pasada”
Qué hacer
- Suspende el riego unos días
- Verifica que la maceta tenga buen drenaje
- Si es grave, trasplanta a sustrato seco y aireado
Tip Lenteja:
A veces no hacer nada es el mejor remedio.
Plantas estresadas por cambios de rutina
Las fiestas también alteran a las plantas:
- cambios de lugar
- menos luz
- horarios irregulares de riego
- exceso de manipulación
Esto puede causar:
- hojas caídas
- crecimiento detenido
- aspecto “apagado”
Qué hacer
- Regresa la planta a un lugar estable
- Mantén un riego regular
- Dale tiempo (sí, tiempo)
Cuándo sí intervenir (y cuándo no)
Sí intervenir si:
- hay raíces podridas
- hay plagas visibles
- el sustrato está completamente compactado
No intervenir si:
- solo está “lenta”
- perdió algunas hojas
- el clima aún es frío
Recuerda: no todas las plantas se recuperan rápido, pero muchas lo hacen si no las presionamos.
Recuperar también es parte del cultivo
Una planta que sufrió:
- te enseña a observar
- te muestra límites
- te invita a ir más despacio
No todo brota de inmediato, y eso también es natural. En Blog Lenteja creemos que un huerto sano no es el que nunca se equivoca, sino el que aprende a sanar.
Si tu planta sigue viva, aún hay camino


