Cultivar hierbas en agua es una excelente manera de tener ingredientes frescos a mano, ahorrar espacio y evitar la necesidad de tierra y macetas. Aquí te presento seis hierbas que puedes cultivar fácilmente en agua en la comodidad de tu hogar, así que sin más, vamos a por ello:
Albahaca
La albahaca es una hierba popular en muchas cocinas y es sorprendentemente fácil de cultivar en agua. Simplemente corta unos tallos de una planta madura y colócalos en un vaso de agua. Asegúrate de cambiar el agua cada pocos días para mantenerla fresca. En unas pocas semanas, notarás que las raíces comienzan a formarse, y en poco tiempo tendrás una planta completa lista para usar en tus recetas favoritas.
Menta
La menta es otra hierba fácil de cultivar en agua. Sus tallos enraízan rápidamente y crecen vigorosamente. Para comenzar, corta un tallo de unos 10 cm de una planta madura y quita las hojas inferiores. Coloca el tallo en un vaso de agua, y en unas pocas semanas verás raíces. Cambia el agua regularmente para mantenerla limpia y fresca. La menta es perfecta para infusiones, postres y ensaladas.
Cilantro
El cilantro es una hierba versátil que también puede crecer en agua. Aunque es un poco más delicado que otras hierbas, se puede cultivar con éxito si se le presta atención. Toma algunos tallos de cilantro fresco, quita las hojas de la parte inferior y colócalos en un vaso de agua. Cambia el agua cada pocos días y asegúrate de que la planta reciba suficiente luz solar indirecta.
Romero
El romero es una hierba perenne que puede crecer fácilmente en agua. Toma un tallo de romero de unos 15 cm de largo y quita las hojas de la mitad inferior. Coloca el tallo en un vaso de agua y ponlo en un lugar soleado. Cambia el agua regularmente y, en unas semanas, verás que comienzan a aparecer raíces. El romero es excelente para aromatizar carnes, sopas y guisos.
Orégano
El orégano es una hierba mediterránea que también puede crecer en agua. Corta un tallo de orégano de unos 10-15 cm de largo, quita las hojas inferiores y colócalo en un vaso de agua. Asegúrate de cambiar el agua cada pocos días para evitar que se estropee. En unas pocas semanas, verás raíces. El orégano es ideal para pizzas, pastas y muchos otros platos.
Tomillo
El tomillo es otra hierba que puedes cultivar en agua sin mucha dificultad. Corta un tallo de unos 10 cm de una planta madura, quita las hojas inferiores y pon el tallo en un vaso de agua. Coloca el vaso en un lugar soleado y cambia el agua regularmente. En unas pocas semanas, verás que comienzan a formarse raíces. El tomillo es perfecto para condimentar carnes, sopas y guisos.
Cultivar hierbas en agua es una forma práctica y económica de tener siempre a la mano ingredientes frescos y sabrosos. Además, es una excelente manera de decorar tu cocina con un toque verde y aromático. ¡Anímate a probarlo y disfruta de tus propias hierbas frescas cultivadas en casa!


