No hay nada más satisfactorio que salir al balcón o al huerto, cosechar un par de vegetales y transformarlos en un plato que parece de restaurante de lujo, pero que en realidad es lo más natural y sencillo del mundo.
Hoy en Juevesabroso celebramos la frescura de abril con una receta cruda (raw), llena de texturas y colores vibrantes. Este carpaccio no solo es una opción ligera y vegana, sino que es el acompañamiento perfecto para esos días donde el sol nos pide comer algo vivo y refrescante.
Ingredientes y materiales:
- 2 calabacitas tiernas (medianas y firmes).
- 4 rábanos frescos y crujientes.
- 1 puño de hojas de menta (recién cortadas).
- Aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
- 1 limón amarillo (jugo y ralladura).
- Sal de grano y pimienta negra molida.
- Opcional: semillas de girasol o nuez de la india para un toque crunchy.
- Un rayador de verduras (esencial para lograr las láminas transparentes) o un cuchillo muy afilado.
- Un plato extendido o tabla de presentación.
- Un frasco pequeño para emulsionar la vinagreta.
Paso a paso
- Laminado: lava muy bien tus vegetales. Con la mandolina, corta la calabacita y los rábanos en láminas lo más delgadas posible. Queremos que la luz casi pase a través de ellas.
- El montaje: en un plato extendido, crea una «cama» con las láminas de calabacita, intercalando los rábanos para que el color rosado resalte sobre el verde.
- La vinagreta de menta: en tu frasco, mezcla 3 cucharadas de aceite de oliva, el jugo del limón, una pizca de sal y la menta finamente picada. Agita con fuerza hasta que se vea integrada.
- El toque final: baña los vegetales con la vinagreta justo antes de servir. Termina con un poco de ralladura de limón por encima y las semillas opcionales.
Para resaltar la receta
- Frío es mejor: Deja las calabacitas en el refrigerador una hora antes de cortarlas. La baja temperatura las mantiene más firmes y crujientes.
- La estética cuenta: Juega con los colores. Si tienes rábanos de diferentes variedades (como el sandía), ¡úsalos! En BlogLenteja comemos primero con la vista.
💡 Tip Lenteja: No tires los extremos de la calabacita que no pudiste laminar. Guárdalos en un recipiente en el congelador junto con otros restos de vegetales; cuando tengas suficientes, podrás hacer un caldo de verduras casero y cero
Consejos
- Cosecha inteligente: si sacas las calabacitas de tu propio huerto, intenta cosecharlas cuando aún sean pequeñas. Tienen menos semillas, la piel es más delgada y el sabor es mucho más dulce para comer en crudo.
- Sobre la menta: si sientes que la menta es muy fuerte para ti, puedes mezclarla con un poco de albahaca para equilibrar el aroma y sabor.
💡 Tip Lenteja: Para que los rábanos tengan ese «crunch» extra de revista, colócalos en un bowl con agua y hielos por 10 minutos después de laminarlos. Se pondrán súper firmes y se verán increíbles.
Cocinar de forma consciente no tiene que ser complicado. Este carpaccio es una invitación a valorar el ingrediente en su estado más puro y a disfrutar de los ciclos de nuestro huerto urbano. Es una receta que respeta tu cuerpo, tu tiempo y el planeta.
¿Te animas a prepararlo este jueves? Sube tu foto y etiquétanos con el hashtag #Juevesabroso. ¡Me encantará ver cómo quedó tu versión!
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