¿Tienes un áloe vera en casa? En esta nota, te tengo unos consejos y trucos geniales. Debes aplicarlos para que tu áloe siempre esté hermoso. Así estará listo para usar en alguna de nuestras notas aquí en el blog. Así que sin más, vamos a por ello.
- Si tienes áloe en una maceta (o planeas tenerlo), te recomiendo que sea una bastante ancha pero no muy profunda. Esta planta tiende a extenderse en sus hojas más que en sus raíces. Además, si deseas moverla de un sitio a otro por cuestiones ambientales, será más difícil. Una maceta tan pesada es complicada de mover. OJO que aquí hay un detalle. Aunque no tiene un sistema amplio de raíces, recuerda que si pones la planta en una maceta de 5 cm de profundidad, no estará sana. Piensa en que es una planta de buen tamaño. Si no tiene un buen soporte podrá morir. Así que busca macetas de al menos 20 cm de profundidad.
- Llegada la primera, es vital que abones el suelo de tu áloe. Puedes hacerlo con composta o algún fertilizante casero. Esto es necesario para que tus hojas o tallos se llenen de nutrientes. De esta manera, podrán tener más propiedades que puedas aprovechar. También puedes hacerlo si decides realizar algún trasplante.
- ¡Se me ha pasado regar mi planta y morirá! Olvídate de este pensamiento. El riego de tu áloe es cada 15 a 20 días, dependiendo si hace mucho calor o no. Utiliza el truco para saber regar una planta para determinar si le falta agua o no. Para reconocer que la estás regando demasiado, notarás que se tornará en un color marrón y flácidas. Por el contrario, si presenta falta de agua, verás unas hojas más delgadas y arrugadas.
- Hablando de riego debes tener en cuenta el tipo de sustrato que le has colocado. Si el suelo se apelmaza, la planta puede morir. Si no tiene un buen drenaje, aumentan las posibilidades de que la planta muera. Al igual que con las suculentas, necesitas un suelo mezclado con arena, perlitas o vermiculita. Esto ayudará a generar un buen drenaje. Puedes colocar una capa de piedrecitas al fondo para asegurar que el drenaje es bueno.
- Respecto a la luz nos encontramos con un detalle. Existen algunas variedades del áloe que, dependiendo de cada una, necesitarán más luz o no. En cualquiera de los casos, puedes determinar un exceso de luz al tornarse las hojas marrones. No confundas con el riego. Cuando se queman por el sol, las hojas se tocan «sanas» pero están marrones al estilo pan tostado.
- Cuando tu planta ha dado retoños es importante que hagas un trasplante a nuevas macetas. Si tu planta «original» se enferma, podrá dañar a tus retoños. Además, se genera una competencia por nutrientes, suelo, agua y luz. Esta situación no terminará bien para nadie.
- Además de un buen drenaje y suelo nutrido, el áloe necesita de un suelo que no esté todo compacto. Tampoco debe estar aplastado. Lee mantenimiento del huerto urbano para saber cómo hacer un suelo más ligero.
- Aprovechando estos trucos te cuento de una vez como cortar las hojas del áloe para que lo tengas de referencia en futuras nota del blog:
- Elige las hojas que se encuentran más cercanas a la base del suelo. Estas son las más viejas y contendrán mayor cantidad de nutrientes.
- Usa un cuchillo o navaja de muy buen filo para que lo hagas en un solo corte.
- Toma la hoja que prefieras. Haz un corte lo más cerca a la base de la hoja. Cuida de no cortar ninguna otra hoja.
- Solo corta hojas que vayas a utilizar pues se pudren rápido y ya no servirán para más.
Es una planta muy común en todas las casas. No dudo que, ahora que sabes cómo cuidarla, tu planta estará más sana y hermosa.


